jueves, 13 de diciembre de 2012


CONSELL  DE FEDERACIÓ PSC L’H  12 – 12 – 2012  C.C.BELLVITGE


Intervención íntegra de Joan Ramón Barrachina: 



Amigos/as, compañeros/as…. Buenas noches ..!!


No me andaré por las ramas, ni quiero hablar de mercados financieros, ni de primas de riesgo, ni de brujas tipo Merkel.

He salido a hablar de nosotros, de nuestro partido, del socialismo en general; en el ámbito local ya tendremos tiempo de hablar a partir de enero.

Yo he crecido y he evolucionado, desde pequeño, escuchando canciones cómo la que me viene a la memoria de Raimón “Jo vinc d’un silenci” que decía:

“Jo vinc d’un silenci antic i molt llarg
Jo vinc d’una lluita que es sorda i constant
Jo vinc d’una lluita que romprá la gent
Que ara vol ser lliure i estima la vida
Que exigeix les cosses que li han negat
…. Qui perd els orígens perd identitat…….”

Bien, estamos condenados a la libertad; si, todos nosotros y nosotras estamos condenados a la libertad de elegir, a optar siempre por un camino y en esta tesitura, he de decir que la senda tomada por nuestro partido, a mi parecer, ha sido y es errónea a todas luces; para muestra, los fracasos indecentes cosechados en las últimas elecciones a todos los niveles y en todos los territorios (con excepciones como en Andalucía) y no valen excusas ni justificaciones; y en esa libertad de decidir caminos hemos perdido totalmente la identidad y ya no sabemos donde estamos; yo no sé si gobernar o tener discursos políticos llenos de eufemismos u oposiciones responsables, mediante la concentración de tecnócratas subalternos del neoliberalismo o del social-liberalismo (de difícil definición) dan como resultado el alejamiento total de los postulados ideológicos de izquierdas y la desafección total de las personas; pero esta es la realidad que tenemos y en la cual nos movemos a partir de ahora.

Nuestro modelo, al igual que el de muchas organizaciones; léase los sindicatos, la iglesia (de la cual todos somos militantes puesto que pagamos aunque no la utilicemos),  etc… son modelos obsoletos, están fuera de lugar y no dan respuestas efectivas .



Si y sólo si somos capaces de establecer de forma real y consciente la democracia interna, la honestidad, la transparencia, la participación activa, la docencia y la información clara y precisa; si somos capaces de redefinir y reorganizar (sin vises de clientelismo) nuestro ideario y nos colocamos de verdad a la izquierda, codo a codo con el ciudadano/a y con tolerancia cero a la corrupción; sólo así dejaremos de fenecer.

No nos debemos olvidar de ninguna opción o concepto posible: desde los congresos extraordinarios, las primarias (tema importante) a tiempo, las listas totalmente abiertas, la cuidadosa elección de las personas con más capacidad para liderar proyectos y toda aquella suerte de ideas que se nos ocurran y que nos hagan ser ciudadanos/as comprometidos/as con nuestros vecinos/as y sus problemas cotidianos.

Si todos fuéramos capaces de despojarnos y desapegarnos de lo más intrínsecamente material, si todos pudiéramos decir aquello que cantaba Lluís Llach por los años 70 en “Silenci”:

“Si m’heu de fer callar que sigui ara, que sigui ara,
Ara que puc dir no y rés teniu per comprar-me”

Entonces si que gozaríamos de una credibilidad inusitada.


Dejadme decir, antes de que lo digan otros, que la organización sindical a la que pertenezco, la UGT de Catalunya, y cuyas bases compartimos en casi su totalidad y a las que generalmente no les hacemos demasiado caso, no está (para nada) exenta de la misma crítica que estoy realizando y de los mismos errores; pero eso toca en otro foro.


Aprovecho también, ya que hablo de UGT, para deciros que estoy convencido que todo el esfuerzo del 14 N, en la huelga general, sirvió de forma indudable a sensibilizar y movilizar al electorado de la izquierda el 25 N; otra cosa es ver a donde fueron a parar esos votos; y esa es precisamente nuestra responsabilidad. 

Pero claro: si desde hace más de una década se definía, desde algunos lares, al modelo federal del PSC cómo “Maragalladas” resulta incomprensible que a día de hoy el federalismo sea la bandera que unifique el pensamiento ideológico común; para más enjundia, desde algún punto geográfico, se reclama la vuelta de inmigrantes que en su día fueron a trabajar a Catalunya y desde otro, se compara la doble nacionalidad con el III Reich; si además, a todo esto, le añadimos, para amenizar, “el dret a decidir”, pués para qué queremos más…..
Hasta el punto que ahora resulta que existe un vídeo por las redes sociales en donde militantes socialistas piden perdón……….. y digo yo….. lo que hay que pedir son responsabilidades, transparencia, consenso y cambios profundos….!!!! No???

Estoy convencido que debemos recuperar, urgentemente, los valores ideológicos del socialismo, aunque suene a utópico; alguien escribió  que: “sin utopía, la vida sería un ensayo para la muerte” pero es que ahora estamos sin rumbo, no se si varados, pero la verdad, tsunamis aparte, la tierra firme no aparece por ningún lado y quizás sea la niebla del invierno, pero honestamente creo que sólo un cambio de timón, firme, decidido y escorado claramente hacia la izquierda es lo único que nos sacará de este embrollo.

Por cierto, en ese giro, ya no valen más desvíos con elementos y conceptos tales como: “un gobierno de concentración” junto con aquellos que han desmantelado y arrasado todas nuestras conquistas, hazañas y progresos en el ámbito de la sanidad, la educación o la dependencia, entre otros; eso ya no vale y me consta que mucha gente tampoco lo entendería.
Necesitamos ya la creación de un programa político-social y eoconómico-fiscal bien definido y útil; pero desde la oposición y con la prioridad dedicada a las personas.

Quisiera acabar ya con dos citas, siguiendo el hilo argumental de las letras musicadas que me han visto crecer.

Una es de JM Serrat que dice:

en la vida todo es ir a lo que el tiempo deshace, sabe el hombre donde nace y no donde va a morir

Que nos recuerda aquello del “Caminante no hay camino” de Machado; así que: miremos al frente pero recapacitando, seamos honestos, auténticos, busquemos la calidad y la cualidad; busquemos la excelencia desde  nuestras raíces, desde nuestro ideario social para configurar nuestro futuro político con ilusión y garantías.

La última frase: lo siento, esta es mía:

en los momentos de mayor caos es cuando podemos y debemos tener la capacidad para crear de la forma más brillante

Así pues, creemos socialismo con compromiso y cohesión y seremos  nuevamente creíbles.


Gracias.


(Joan Barrachina)

sábado, 1 de diciembre de 2012




366655 ;  DESDE DENTRO……..!!


Recién acababa de pasar el sol por su momento más álgido del día, los rayos cenitales caían a plomo; el calor era bochornoso y húmedo, pero era una mañana reluciente, de espléndido azul celeste; ni tan siquiera asomaba una pizca de brisa, sólo quietud y ritmo cansino; propio de domingo estival.

Los adoquines de la calle estaban desgastados, algunos hasta brillaban; me encantaba rebuscar con la mirada por entre las rendijas, siempre te podías llevar alguna sorpresa: una canica, un trozo de llave, una peseta… pequeños descubrimientos y tesoros.

Al abrir la puerta me estremecí; una bofetada espesa de aire caliente me impregnó y el olor a “skay”, a ese sucedáneo de piel brillante de plástico, me inundó la nariz y el paladar; era como ahogarse en una sauna (que aún ni sabía que existían).  El peor momento era entrar abatiendo el respaldo y colocarse mientras notabas como tus piernas (enfundadas en un pantalón corto) alcanzaban una temperatura insufrible al contacto con el asiento; de hecho el tema era un poco masoquista, pues incluso el recorrido brutal y rápido del calor interno y agobiante, me provocaba una cierta y extraña sensación de calidez.

Había que apresurarse a darle vueltas a la manecilla, de forma nerviosa y rápida, los dedos solían estallar también de calor, para poder finalizar la bajada de la ventanilla del copiloto y equilibrar, en lo posible, la temperatura del habitáculo con la de la calle.

Siempre me ha resultado curioso pensar que las primeras señales de tráfico que conocí fueron las que estaban grabadas y pintadas sobre un agarradero metálico que sobresalía del salpicadero de blanco metal.

El volante era casi de camión, aunque más delgado; apenas había palancas, botones o interruptores. Un semáforo pequeño, incrustado al lado de una figura religiosa (más tarde supe que se trataba de un tal san Cristóbal), precedía un par de marcos cuadrados de fotos con dos caritas aniñadas que resaltaban, por su parte superior, a la frase: “Papá no corras”.

Aún recuerdo el gran equipo de música instalado en el interior del vehículo; un pequeño transistor con una antena telescópica que había que ir moviendo para evitar los rugidos indecentes que emanaba y que destrozaban la continuidad normal de cualquier canción que sonara.

El temblor natural de desplazarse sobre el suelo adoquinado era entretenido; una suerte de nerviosismo plácido, un movimiento repetitivo al que te acoplabas cual buen jinete en el trote de su caballo; y así, hasta llegar a la carretera, donde descubrías el mundo amplio y extenso que se abría más allá de las calles de tu barrio.

Mientras recorríamos la autovía de Castelldefels en dirección a Sitges, el sabor a mar y la brisa cercana, reconfortaban de una forma totalmente genial; alguna avioneta que surcaba la cercana playa (con su anuncio de tela en la popa de la nave aleteando al viento) rompía, desde la lejanía, el sonido de las notas musicales…….”Vuela esta canción…” que emitía el transistor de “mano” que mi madre mantenía en alto………… “….No hay nada más bello que lo que nunca he tenido, nada más amado que lo que perdí…” y mientras “Lucía” seguía sonando, nos encaramábamos en las primeras curvas de las costas del Garraf.

De ese 1972 a estos 40 años después todo ha cambiado; perdimos la inocencia en el camino, nos hicimos mayores, jóvenes, adultos, maduros, quizás viejos.
Si, Peter Pan murió, aunque nunca he sabido ver si finalmente Fausto consiguió instalarse en mí; aún así me gusta, de tanto en tanto, saber que nunca nadie podrá robarme los recuerdos; que ninguna empresa, trama, movimiento, organización, grupo o lobby será nunca capaz de arrancarme lo vivido (lo bueno y lo malo); que no podrán extinguir mis principios y me da por pensar que en realidad, haya dado las vueltas que haya dado; obtenido las experiencias que me han hecho crecer, evolucionar y a la postre ser lo que soy hoy; la esencia del camino es la misma, la de siempre: avanzar, no parar, no detenerse, mirar siempre hacia delante, accionar, moverse, actuar, no conformarse, criticar, rebelarse, construir, convencer, cohesionar, consensuar… y que, por tanto, nunca he llegado al final de ese viaje, de esa aventura; que en realidad aun no me he apeado nunca de ese Seat 600 D, de color blanco, que mi padre conducía y que mi madre amenizaba con su radio y cuya placa de matrícula siempre me ha acompañado y nunca he olvidado: B-366655.

Joan R. Barrachina (1 de diciembre de 2012)